Qué anunciará Javier Milei por cadena nacional sobre la Carta Orgánica del Banco Central
El presidente Javier Milei anunciará el próximo jueves por cadena nacional un proyecto para reformar la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina, una iniciativa que el Gobierno presenta como una pieza central de su estrategia para reducir la inflación al limitar de manera total la asistencia monetaria al Tesoro, reforzar la autonomía del organismo y devolverle como objetivo único preservar el valor de la moneda.
La propuesta incluye penas de prisión para funcionarios que autoricen emisión monetaria sin respaldo, tanto dentro del BCRA como en el Poder Ejecutivo y el Congreso. Si el proyecto avanza, cambiará la estructura legal y operativa del sistema financiero argentino al recortar herramientas históricas de financiamiento estatal.
La Casa Rosada eligió una transmisión televisiva y radial para difundir el envío del proyecto por considerar que se trata de una de las principales reformas del mandato iniciado en 2023. El vocero presidencial Adrián Ravier sostuvo que la modificación de la Carta Orgánica apunta a atacar “este flagelo que ha condenado a la Argentina y a los argentinos durante demasiado tiempo”.
El proyecto busca prohibir de forma total la asistencia del BCRA al Tesoro
La Carta Orgánica del BCRA es la ley que regula su funcionamiento, su organización y sus atribuciones. Al definir cómo opera la autoridad monetaria, también fija directrices sobre política monetaria, en especial en tres planos: la capacidad de emitir dinero para financiar gasto público, la jerarquía de sus objetivos y el grado de independencia institucional.
El texto que prepara el Gobierno es pulido por Milei junto con el ministerio de Economía, el Banco Central y el ministerio de Desregulación que conduce Federico Sturzenegger. El eje es eliminar la posibilidad de que la entidad financie a los gobiernos, ampliar su margen de decisión y restituir el mandato único de “preservar el valor de la moneda”.
El cambio más concreto pasa por derogar el artículo 21, que regula los adelantos transitorios del Banco Central al Tesoro. Ese mecanismo fue utilizado de manera histórica para cubrir el déficit fiscal con emisión.
Hasta 2012, esos adelantos tenían un plazo de 12 meses y no podían superar el 12% de la base monetaria, con la posibilidad adicional de sumar un 10% de la recaudación impositiva del último año. La reforma impulsada ese año por el kirchnerismo agregó otro 10% de la recaudación con carácter excepcional y extendió el plazo de devolución a más de 18 meses.
Según el proyecto, ese esquema será eliminado por completo. También quedará derogada la posibilidad de transferir al Tesoro utilidades contables del Banco Central, un mecanismo que el propio gobierno de Milei utilizó este año y que consiste en girar como dividendos en pesos las ganancias surgidas de la devaluación sobre activos en dólares.
El nuevo diseño prevé que esos resultados permanezcan inmovilizados como reserva técnica. Solo podrían usarse si el país enfrenta un escenario de deflación.
Milei quiere revertir la reforma de 2012 y blindar la independencia del Banco Central
A lo largo de la historia financiera argentina, la Carta Orgánica fue modificada varias veces. La última reforma, en 2012, es el núcleo de los cambios que Milei quiere revertir porque amplió los objetivos del Banco Central más allá de la protección del valor de la moneda.
Ese cambio fue impulsado durante el kirchnerismo por la entonces presidenta de la entidad Mercedes Marcó del Pont. Desde entonces, el Banco Central dejó de tener una misión centrada solo en la moneda e incorporó metas de estabilidad financiera, promoción del empleo y desarrollo económico con equidad social.
El proyecto del Gobierno eliminará ese objetivo múltiple. La lucha contra la inflación quedará como única misión de la autoridad monetaria.
La iniciativa también quitará la posibilidad de utilizar Letras Intransferibles, instrumentos que el Tesoro entregaba al BCRA a cambio de reservas y que no tienen valor comercial efectivo porque no pueden negociarse en el mercado. Su uso se consolidó desde 2006 y permitió emplear reservas para pagar deuda en dólares.
Otro capítulo apunta a endurecer los requisitos y mecanismos para remover al presidente y a los directores del Banco Central. La intención oficial es que las autoridades del organismo no puedan ser desplazadas por simple decreto y que su autonomía frente al Poder Ejecutivo quede reforzada.
Ravier justificó el anuncio presidencial al afirmar que la reforma es “un tema fundamental para este Gobierno” porque el mandato principal recibido por Milei “tiene que ver con bajar la inflación”. El mensaje del jueves servirá para presentar una iniciativa que, según la argumentación oficial, ataca una de las causas estructurales del alza de precios al impedir que el Tesoro vuelva a financiarse con emisión.El presidente Javier Milei anunciará el próximo jueves por cadena nacional un proyecto para reformar la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina, una iniciativa que el Gobierno presenta como una pieza central de su estrategia para reducir la inflación al limitar de manera total la asistencia monetaria al Tesoro, reforzar la autonomía del organismo y devolverle como objetivo único preservar el valor de la moneda.
La propuesta incluye penas de prisión para funcionarios que autoricen emisión monetaria sin respaldo, tanto dentro del BCRA como en el Poder Ejecutivo y el Congreso. Si el proyecto avanza, cambiará la estructura legal y operativa del sistema financiero argentino al recortar herramientas históricas de financiamiento estatal.
La Casa Rosada eligió una transmisión televisiva y radial para difundir el envío del proyecto por considerar que se trata de una de las principales reformas del mandato iniciado en 2023. El vocero presidencial Adrián Ravier sostuvo que la modificación de la Carta Orgánica apunta a atacar “este flagelo que ha condenado a la Argentina y a los argentinos durante demasiado tiempo”.
El proyecto busca prohibir de forma total la asistencia del BCRA al Tesoro
La Carta Orgánica del BCRA es la ley que regula su funcionamiento, su organización y sus atribuciones. Al definir cómo opera la autoridad monetaria, también fija directrices sobre política monetaria, en especial en tres planos: la capacidad de emitir dinero para financiar gasto público, la jerarquía de sus objetivos y el grado de independencia institucional.
El texto que prepara el Gobierno es pulido por Milei junto con el ministerio de Economía, el Banco Central y el ministerio de Desregulación que conduce Federico Sturzenegger. El eje es eliminar la posibilidad de que la entidad financie a los gobiernos, ampliar su margen de decisión y restituir el mandato único de “preservar el valor de la moneda”.
El cambio más concreto pasa por derogar el artículo 21, que regula los adelantos transitorios del Banco Central al Tesoro. Ese mecanismo fue utilizado de manera histórica para cubrir el déficit fiscal con emisión.
Hasta 2012, esos adelantos tenían un plazo de 12 meses y no podían superar el 12% de la base monetaria, con la posibilidad adicional de sumar un 10% de la recaudación impositiva del último año. La reforma impulsada ese año por el kirchnerismo agregó otro 10% de la recaudación con carácter excepcional y extendió el plazo de devolución a más de 18 meses.
Según el proyecto, ese esquema será eliminado por completo. También quedará derogada la posibilidad de transferir al Tesoro utilidades contables del Banco Central, un mecanismo que el propio gobierno de Milei utilizó este año y que consiste en girar como dividendos en pesos las ganancias surgidas de la devaluación sobre activos en dólares.
El nuevo diseño prevé que esos resultados permanezcan inmovilizados como reserva técnica. Solo podrían usarse si el país enfrenta un escenario de deflación.
Milei quiere revertir la reforma de 2012 y blindar la independencia del Banco Central
A lo largo de la historia financiera argentina, la Carta Orgánica fue modificada varias veces. La última reforma, en 2012, es el núcleo de los cambios que Milei quiere revertir porque amplió los objetivos del Banco Central más allá de la protección del valor de la moneda.
Ese cambio fue impulsado durante el kirchnerismo por la entonces presidenta de la entidad Mercedes Marcó del Pont. Desde entonces, el Banco Central dejó de tener una misión centrada solo en la moneda e incorporó metas de estabilidad financiera, promoción del empleo y desarrollo económico con equidad social.
El proyecto del Gobierno eliminará ese objetivo múltiple. La lucha contra la inflación quedará como única misión de la autoridad monetaria.
La iniciativa también quitará la posibilidad de utilizar Letras Intransferibles, instrumentos que el Tesoro entregaba al BCRA a cambio de reservas y que no tienen valor comercial efectivo porque no pueden negociarse en el mercado. Su uso se consolidó desde 2006 y permitió emplear reservas para pagar deuda en dólares.
Otro capítulo apunta a endurecer los requisitos y mecanismos para remover al presidente y a los directores del Banco Central. La intención oficial es que las autoridades del organismo no puedan ser desplazadas por simple decreto y que su autonomía frente al Poder Ejecutivo quede reforzada.
Ravier justificó el anuncio presidencial al afirmar que la reforma es “un tema fundamental para este Gobierno” porque el mandato principal recibido por Milei “tiene que ver con bajar la inflación”. El mensaje del jueves servirá para presentar una iniciativa que, según la argumentación oficial, ataca una de las causas estructurales del alza de precios al impedir que el Tesoro vuelva a financiarse con emisión.
