La Argentina recauda poco por la riqueza de sus habitantes en comparación con el primer mundo

«En materia de administración tributaria, si bien ha habido progresos en los últimos años, debe reconocerse que en la Argentina, como telón de fondo de cierta resistencia al cumplimiento, existe una arraigada cultura de la informalidad que al amparo de una multiplicidad de razones históricas, culturales y económicas, adicionadas a la complejidad, inestabilidad y ambigüedad de la legislación ha generado un escenario propicio a la evasión en cualquiera de sus formas», destaca un informe especial del Departamento de Contabilidad de la Universidad Católica Argentina.
Según el estudio de la estructura del cobro de impuestos entre 2000 y 2011, «el caso argentino confirma el concepto de que los países con alto incumplimiento fiscal no lo son tanto porque sus administraciones sean más o menos eficaces, sino por razones que están vinculadas a la cohesión social, a la cultura de los pueblos y a la específica historia política».
En el trabajo que coordinaron Ernesto A. O’Connor y Jorge Vignale, de la Universidad Católica Argentina, se ensayó una evaluación de la situación de la administración tributaria intentando, con el mayor grado de objetividad posible, exponer algunas fortalezas y debilidades que se advierten en la actualidad en materia de administración tributaria y asimismo extraer algunas conclusiones que sirvan como sugerencias para mejorar la gestión privada y la gestión del organismo recaudador.
Ecuación equilibrada
«La experiencia internacional enseña que los países desarrolados, que integran la OECD, sostienen la estructura impositiva promedio del gobierno central en tres tipos de impuestos: Ganancias de Personas Físicas 25%, Seguridad Social 25% e Impuestos Totales al Consumo 29%. La inversión no participa con una alta contribución (Ganancias de Sociedades) y no existen impuestos a las exportaciones», resalta el informe.
Existe una brecha de eficiencia entre el sistema tributario argentino y el del promedio de los países de la OECD, donde ciertas ineficiencias recaudatorias de la Argentina en materia de impuestos centrales son reemplazadas a partir de la introducción deimpuestos distorsivos.
Otra práctica distorsiva del sistema tributario es la aplicación de impuestos sobre bases presuntas y no reales, no gravando de este modo el flujo de la actividad económica, sobrecargando la presión tributaria en las recesiones y subrecaudando en el ciclo positivo.
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