Opinión: un dilema del día, ¿saludar o no a nuestros «amigos» de Facebook

por Diego Corbalán
Seguramente ya le debe haber pasado. O les sucederá.
El dilema es si hoy debemos saludar o no a nuestros amigos de Facebook.
No es que ninguno lo sea; la cuestión es saber primero y antes que nada, qué es lo que uno entiende por amistad.
Hace un año en este espacio publicábamos un estudio que daba cuenta de que los argentinos, mayoritariamente, sólo consideramos amigos a unas 10 personas, no más.
Es decir, en lo profundo de nuestro ser advertimos que la amistad es un vínculo profundo, difícil de lograr con cualquiera que se cruce por nuestras vidas.
Entonces, me parece que la amistad con mayúsculas tiene mucho que ver con el parentesco entre hermanos, mientras que la amistad con minúsculas es simplemente la amistad entre amigos.
Las dos son amistades, pero mientras la primera refiere a un vínculo que trasciende lo espacio-temporal de un vínculo humano, la segunda no puede escapar ni del lugar ni del momento en el que dos personas interactúan.
La amistad entendida como hermandad puede incluso ser una mala relación; pero es imposible borrarla de nuestro mapa de vínculos sociales; la amistad como amistad puede evaporarse como el agua hirviendo sin dejar demasiado rastro.
Con estas categorías propuestas, ¿en qué lugar pondríamos a nuestros amigos de Facebook?
Simplemente propongo que a los amigos ubicados en la categoría AMISTAD los llamemos y saludemos; a los que incluimos en la otra categoría de amistad, simplemente mandémosle un mensaje genérico dentro de una larga lista de amigos y amigas.
Una propuesta fría y meticulosa para un día cálido e indeterminado de sentimientos.
Artículo Anterior